sábado, 7 de agosto de 2010

Presentación del libro Espérame en Kosovo, vida mía






Pirca Ediciones


presenta en la


Feria del libro de Alta Gracia




El 10 de agosto a las 19 horas, se presentará la nueva novela
de José Luis Thomas: Espérame en Kosovo, vida mía,
en la carpa de presentaciones de la Feria del Libro de Alta Gracia.


Se referirá a la obra el escritor y periodista Norberto García Yudé.

Espérame en Kosovo, vida mía



Nueva novela de José Luis Thomas


Con prólogo de Norberto García Yudé, en esta nueva novela Thomas recrea el entramado de amores y pasiones a lo largo de tres generaciones durante las guerras en Los Balcanes.

Escencialmente antibélica habla de identidad y amor. El pasado y el presente se entremezclan de manera tal que los personajes conviven en lo que pareciera ser una sola guerra. Humana y bella, plantea conflictos y desencuentros que emergen en un juego psicológico profundo y real.

Editado por Pirca Ediciones

200 páginas.


sábado, 3 de abril de 2010

Clotilde Sabattini, Se perdona tanto como se ama, una vida de Clotilde Sabattini de Barón Biza

Se perdona tanto como se ama, una vida de Clotilde Sabattini de Barón Biza
de José Luis Thomas
Editado por Pirca Ediciones
Novela histórica - 176 páginas

La frase que da título a la novela fue dicha por Clotilde, a su hermana.
Ha sido apasionante para mí, investigar la vida de esta mujer singular, para recrear con esta novela, lo que es "una historia de su vida". Su ser persona y su ser mujer la colocan por sí misma en el pedestal más alto, sin necesidad de hacer referencia a sus apellidos, tanto el paterno como el de casada.
Pero como los argentinos aún necesitan de referentes masculinos, para darle a la mujer su lugar, que le corresponde, sin necesidad de apelar a ellos; elegí traerlos como referencia para posicionar el nombre de Clotilde.
Su personalidad avasallante, excede lo anecdótico: Distinguida, inteligente, fuerte, dueña de ideas propias y capacitada para iluminar los espacios con su sola presencia.

San Martín: Los amores ocultos de San Martín de José Luis Thomas

Los amores ocultos de San Martín
de José Luis Thomas
Editado por Pirca Ediciones
Novela histórica - 148 páginas

30 mil ejemplares vendidos de una novela que desde su aparición ganó su espacio en el gusto de la gente, que sobre todo lo recomendó de boca a oído; más allá de las críticas sobradamente elogiosas. Me place como escritor, apasionado por mi oficio, esta devolución de mis congéneres, de los lectores, que son en definitiva quienes coronan con su apoyo mi trabajo. Esta novela fue la primera de las que aparecieron hablando de ciertas intimidades del Padre de la Patria.

Barón Biza; A la sombra del olivo, una vida de Barón Biza

A la Sombra del olivo, Una vida de Barón Biza

De José Luis Thomas

Editado por Pirca Ediciones

Novela histórica

176 Páginas

Segunda edición de una novela que muestra al personaje en su crudeza, desde sí mismo. La mirada de Thomas expone desde la comprensión, la posibilidad de recorrer la naturaleza humana de este hombre singular, controvertido y odiado, que vivió apasionadamente. El escritor elegió una técnica dinámica para entrar por todos los posibles costados de Biza, desnudándolo, tomando los episodios de su vida como el motivador de algo que está más allá de lo evidente. Una novela que en su primera y agotada edición le ha dado grandes satisfacciones al autor por la respuesta de la gente que sobre todo dijo "haber expèrimentado la sensación de sentir" cómo era Barón Biza.

sábado, 27 de febrero de 2010

Gobierno que se alimenta de izquierda y vive de derecha

La increíble
y triste realidad de
Un país a la deriva
Un Gobierno que se alimenta de izquierda y vive de derecha (como tantos que practican ese eufemismo -tan conveniente)
y un pueblo
que no asume su poder
Artículo de José Luis Thomas aparecido en el número 104 de Notiserrano


Este mundo argentino del que formo parte me llena de tristeza; no dramática o sensiblera; sino reflexiva. Mi conciencia despierta y alerta está al día. Sin embargo mi situación de armonía personal no me impide “ver”, la demencia general; la insensibilidad individualista que impone conductas corruptas.
Verticalmente mal influenciados desde la cabeza o desde la cúpula política reinante, la que está en este momento en el poder y la otra, que sistemáticamente se transforma en oposición, sin importar quién sea que esté en el gobierno, siempre dispuesta a transar para continuar con la corruptela. Todos son opositores y partidarios que tienen clara una sola cosa: Oponerse en conjunto al desarrollo consecuente y sostenido del país en su conjunto, habitado por argentinos. Gobernar para todos, sin distingos políticos o de pensamiento es algo impensable para los necios que asuemen el poder cíclicamente.
Chapoteamos en una ciénaga que nos está tragando.
Descendemos al infierno que creamos cada día cada uno.
¿Quién para esta demencia? Porque es demente quien cree que no lo es y sin embargo hace cosas de locos; que es lo que vemos, vivimos y sufrimos a diario.
Hemos llegado a un punto tal que ha cegado su propia salida. La maldad, la perversión, el odio político-clasista; impulsado por el gobierno; la ignorancia que avanza a pasos agigantados; la desnutrición; el clientelismo político; la desmesura funcional para gozar de privilegios personales; y el avance de la drogradicción o la anestesia general devenida de la ingesta de alcohol, y fármacos de todo tipo; sumado a la incomunicación –paradógicamente- producida por Internet y el mundo celular; preparan el campo para un enfrentamiento cada vez más visceral.
Estamos viviendo en un país donde “el que sabe” es mal visto y “el que no sabe”, pretende imponerse como si supiera. Todos quieren “tener” lo que el otro tiene sin importar nada. La estimulación permanente de los sentidos desde una oferta constante de todo, atenta contra la capacidad para reconocer las diferencias y para determinar “qué es lo que en realidad necesitamos para vivir”. La gente vive esperando “obtener” lo que sea; pero que sin lugar a dudas “sea más de lo que tiene” y en medio de esa ceguera; deja pasar la vida; sin “ver todo lo que sí tiene”. El que obtenga lo que desea, no significa “contento y felicidad” sino la descerebrada insistencia de querer más.
Si esta conducta ataca a quienes tienen alguna formación intelectual que les permite reflexionar sobre su accionar; pensemos lo que esa misma conducta produce en esos millones de seres “ignorantes –no de conocimientos acumulativos- sino de sí mismos” que desde que llegaron al mundo viven en la miseria y la desesperación, carentes de todo, sobre todo afecto filial y sentido de la propia humanidad. Ellos quieren lo que los demás tienen, sin importar cómo lo obtienen; no les importa nada y más aún cuando son presa de la droga o el alcohol. Desgraciadamente, en este país donde el culto a la maternidad, parece una virtud, esas clases desposeídas son las que más se reproducen, trayendo al mundo más seres carentes de los recursos necesarios para la vida; serán usados por los poderes de turno; y el resto -los que sí trabajamos- obligados a mantenerlos; y lo que es todavía peor: para que los que gobiernan se enriquezcan, con el discursillo absurdo de ayudar a los que menos tienen. Y lo que es más grave aún ese mismo gobierno estimula la maternidad puesto que todo hijo significa un beneficio económico para esos padres que han descubierto que es más fácil vivir sin trabajar. Ya hay tres generaciones de hijos que no han visto trabajar a sus padres y que naturalmente desconocen la importancia de hacerlo. Sólo se reproducen como animales y solicitan asistencia de todo tipo, casa, alimento, y dinero para solventar sus celulares de última generación o zapatillas de marca; entre otras pavadas.
Es triste pero es la realidad. Amadeo Sabattini dijo una gran verdad: Perón emputeció a la argentina: Y eso es lo que ha venido ocurriendo con el Peronismo y todos los gobiernos seudo populares; se dejó de lado la “cultura del trabajo, del esfuerzo y del estudio” y se impuso la dádiva. Darle a los desposeídos sin que les cueste ningún esfuerzo.
Lo que me preocupa es que somos muchos los que compartimos esta visión de la realidad; pero que sin embargo nada hacemos para modificar el curso de los acontecimientos. Seguimos esperando por un cambio externo. Que otro dé el primer paso.
Pero señores míos “todo cambio comienza por uno mismo” y por lo que hacemos en el pequeño entorno en el que nos toca actuar. ¡Accionemos entonces!
¿Cómo?
Seguramente cada uno de nosotros sabe cómo, si es auténtico y no se engaña a sí mismo. Los ideales y las fantasías suelen empañar mucho la visión de la realidad; ésa a la que disfrazamos con esperanza; para seguir esperando que “otro” cambie las cosas. Lamento decirles que ese “otro” no existe; en todo caso es cada uno de nosotros.

José Luis Thomas

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Clotilde Sabattini: Se perdona tanto como se ama

Comienzo de la novela Se perdona tanto como se ama, una vida de Clotilde Sabattini de Barón Biza
de José Luis Thomas.
176 páginas
Pirca Ediciones



La habitación del Otamendi apenas iluminada, descubre el cuerpo de Clotilde amurallado por el dolor. Sólo han pasado algunas horas desde que el ácido quemara su hermoso rostro.
El interminable fuego del terror arrasa desde todos los rincones.
La tragedia amordaza los corazones más cercanos y nadie se atreve a decirle que Raúl se ha suicidado. Ella es fuerte y tiene mucho amor propio, si se lo dice el médico lo sobrellevará —asevera una voz familiar.
Y lo sobrellevó.
—¿Qué responsabilidad me cabe a mí en esto? —dijo, aún en una pregunta que iba mucho más allá del entendimiento medio.
—¡Por Dios, ¿qué decís? ¿Qué responsabilidad podés tener vos en esto, por el contrario. —Respondió su hermana.
Un breve diálogo y luego el silencio. Clotilde sintió y supo que a partir de este instante estaba definitivamente sola. Ni hijos, ni hermanas, nada. La soledad de los que comprenden no cabe en las mentes ordinarias.
Uno de los sentidos de su vida, quizás el de mayor peso, comenzaba a perderse en el tiempo, hasta que el olvido de todos los olvidos la borrara de la faz de la tierra.
En el oscuro silencio de una mirada casi borrada, de unos párpados desolados, su mente infrecuente estaba intacta.
Ya no habría necesidad de divorcio. Ni bienes que separar, ni hijos divididos entre padre y madre. Se había detenido el péndulo; no cabían las huidas ni los retornos. La urgencia del vínculo que sólo ellos eran capaces de satisfacer, entraba en la noche clausurando el devenir; ponía fin a la tortura de amar y tratar de salirse del amor como se sale de otros enredos, en los que no interviene el inframundo que se revela en los cuerpos que se arrebatan desde algún rincón oscuro, inexpugnable, donde la razón no puede avanzar aunque el intelecto tenga el mayor coeficiente de inteligencia.
Un punto ciego que no se conoce sino viviendo.
Caen los mundos uno tras otro. Caen las vergüenzas y se amontonan sobre el dilema de la luz. Caen los misterios del alma. Ruedan los imposibles y se retuerce el grito del amor lacerado y se lacera el amor al hacerlo. Se vive la pasión y se muere sin remedio.
La luz pequeña y tibia del mediodía parpadea entre los pliegues de las persianas. Un perfume fuerte de desinfectante invade lo real y se desvanece el misterio de las almas.
Momentos de incertidumbre. Voces. Rumores. Murmullos. Frases sin sentido. Palabrerío. Idas y venidas. Nadie se atreve a comprender porque hacerlo sería ampliar las fronteras de las determinaciones culturales.

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